Cangrejo de río Austropotamobius italicus, Austropotamobius pallipes: así es el cangrejo autóctono de España

Cangrejo de río Austropotamobius italicus, Austropotamobius pallipes: así es el cangrejo autóctono de España

El cangrejo de río autóctono es uno de los habitantes más singulares de los ríos y arroyos de la Península Ibérica. Su presencia estuvo mucho más extendida en el pasado, pero las poblaciones han sufrido una fuerte regresión durante las últimas décadas debido a diferentes problemas ambientales, especialmente la expansión de cangrejos de río introducidos y las enfermedades asociadas a ellos.

Su nombre científico también puede generar cierta confusión. En documentación del MITECO aparece Austropotamobius italicus, mientras que la actual estrategia española de conservación utiliza Austropotamobius pallipes para referirse al cangrejo de río ibérico. La documentación taxonómica explica que A. italicus fue separado del antiguo complejo Austropotamobius pallipes y que las poblaciones ibéricas fueron adscritas a A. italicus.

Por este motivo, ambos nombres pueden encontrarse en publicaciones y documentos relacionados con el cangrejo autóctono.

¿Cómo es el cangrejo de río autóctono?

El cangrejo de río es un crustáceo decápodo, es decir, pertenece al mismo gran grupo de animales que incluye a otros crustáceos con diez patas.

Su aspecto es inconfundible: posee un cuerpo protegido por un caparazón duro, varias parejas de patas y unas grandes pinzas delanteras que utiliza para alimentarse, manipular objetos y defenderse.

Según la documentación del MITECO, puede alcanzar aproximadamente 12 centímetros de longitud total. Su coloración es variable y puede presentar tonalidades verdosas, marrones o grisáceas.

Su cuerpo está perfectamente adaptado a la vida en el fondo de ríos y arroyos. Las antenas le permiten detectar estímulos de su entorno y sus patas facilitan el desplazamiento entre piedras, vegetación y otros elementos del cauce.

Características principales

  • Nombre científico documentado en España: Austropotamobius italicus / Austropotamobius pallipes.
  • Es un crustáceo de agua dulce.
  • Pertenece al orden Decapoda.
  • Forma parte de la familia Astacidae.
  • Puede alcanzar alrededor de 10-12 cm de longitud total.
  • Tiene un caparazón duro.
  • Posee dos grandes pinzas delanteras.
  • Vive en ríos y arroyos de agua dulce.
  • Su actividad aumenta durante las épocas más cálidas.
  • Se alimenta de materia orgánica y pequeños organismos.
  • Sus poblaciones españolas han sufrido una importante regresión.
  • Está considerado Vulnerable en el Catálogo Español de Especies Amenazadas.

¿Dónde vive el cangrejo de río?

El cangrejo autóctono está asociado principalmente a ríos, arroyos y otros cursos de agua dulce que reúnen unas condiciones apropiadas.

Necesita lugares donde pueda encontrar refugio y alimento, por lo que las características del cauce y de sus márgenes tienen una enorme importancia.

Históricamente estuvo presente en una parte considerable de la Península Ibérica. El MITECO señala que su distribución llegó a abarcar buena parte de la meseta Norte, el Sistema Ibérico, las cordilleras Béticas, la Cordillera Cantábrica, el Prepirineo y diferentes sierras levantinas y catalanas.

Sin embargo, la fuerte regresión experimentada durante las décadas de 1970 y 1980 provocó que sus poblaciones quedaran mucho más fragmentadas. La documentación del Ministerio describe actualmente varios núcleos separados entre sí.

¿Qué come?

El cangrejo de río es un animal omnívoro y oportunista que aprovecha diferentes recursos disponibles en el medio acuático.

Puede consumir materia vegetal, restos orgánicos y pequeños animales. Su alimentación está condicionada por la disponibilidad de recursos en cada curso de agua.

También desempeña una función dentro de la cadena alimentaria del ecosistema, ya que participa en el procesamiento de materia orgánica y, al mismo tiempo, sirve de alimento para otros animales.

En determinados lugares puede encontrar refugio entre piedras y raíces mientras busca alimento por el fondo.

¿Cuándo está activo?

La actividad del cangrejo está muy relacionada con las condiciones ambientales.

Durante los periodos más cálidos aumenta su actividad, mientras que durante los meses fríos puede reducir considerablemente sus desplazamientos. El MITECO señala que en determinadas poblaciones su actividad se concentra especialmente entre primavera, verano y comienzos del otoño.

Además, suele resultar más fácil observarlo cuando disminuye la luminosidad.

Durante el día puede permanecer oculto entre piedras, vegetación acuática y otros refugios del cauce.

La gran amenaza: los cangrejos introducidos

Uno de los principales problemas para la conservación del cangrejo autóctono es la presencia de especies exóticas de cangrejo de río.

En España se han introducido especies como el cangrejo rojo americano (Procambarus clarkii) y el cangrejo señal (Pacifastacus leniusculus). El MITECO considera que las especies exóticas condicionan directamente la conservación y recuperación del cangrejo ibérico.

Estos animales pueden competir con la especie autóctona por los recursos y modificar las características de los ecosistemas acuáticos.

Pero existe un problema todavía más grave.

La afanomicosis, una enfermedad devastadora

La afanomicosis es una de las grandes amenazas para el cangrejo autóctono.

Está causada por el organismo Aphanomyces astaci, conocido habitualmente como el agente de la peste del cangrejo. Las especies americanas introducidas pueden actuar como portadoras del agente y contribuir a su propagación.

Las poblaciones autóctonas son especialmente sensibles y un brote puede provocar una elevada mortalidad.

El Parque Nacional de la Sierra de las Nieves señala precisamente que el cangrejo autóctono se encuentra muy amenazado por esta enfermedad, relacionada con el cangrejo rojo americano.

Por este motivo es especialmente importante no trasladar cangrejos, agua, utensilios o materiales húmedos de un río a otro sin aplicar las medidas de desinfección y bioseguridad correspondientes.

¿Está en peligro el cangrejo de río?

La situación de conservación es preocupante.

El MITECO incluye actualmente al cangrejo de río ibérico (Austropotamobius pallipes) en la categoría de Vulnerable del Catálogo Español de Especies Amenazadas. Además, en julio de 2024 se aprobó formalmente la Estrategia para la conservación del cangrejo de río ibérico en España.

Esta estrategia establece un marco para orientar las actuaciones de conservación de la especie y de su hábitat, además de abordar la gestión de los cangrejos exóticos que afectan a sus poblaciones.

La situación concreta puede variar entre comunidades autónomas, ya que existen también normas y medidas de gestión regionales.

Puedes consultar la Estrategia oficial de conservación del cangrejo de río ibérico del MITECO para conocer las principales medidas previstas.

¿Se puede coger un cangrejo de río?

No debemos capturar un ejemplar autóctono simplemente porque lo encontremos en un río.

La especie está sometida a medidas de conservación y las condiciones de captura dependen de la normativa aplicable en cada comunidad autónoma.

Además, manipular o trasladar ejemplares entre cursos de agua puede contribuir a propagar enfermedades.

Si encontramos un cangrejo en una situación aparentemente anormal, lo más prudente es no llevárnoslo a casa ni cambiarlo de lugar y consultar con los agentes medioambientales o los servicios de fauna de la comunidad autónoma.

¿Cómo distinguirlo de los cangrejos americanos?

En los ríos españoles podemos encontrarnos con diferentes especies de cangrejos, por lo que no todos los ejemplares que vemos pertenecen al cangrejo autóctono.

Entre los más conocidos están el cangrejo rojo americano y el cangrejo señal, ambos introducidos en España.

El MITECO mantiene información específica sobre estas especies exóticas y su problemática, incluyendo Procambarus clarkii y Pacifastacus leniusculus.

La identificación puede requerir observar diferentes características del cuerpo, las pinzas, el caparazón y otros detalles. Por ello, si existe alguna duda, no conviene identificar un ejemplar únicamente por su color.

Un habitante fundamental de nuestros ríos

El cangrejo de río autóctono es uno de esos animales que muestran hasta qué punto los cambios producidos en los ecosistemas pueden afectar a una especie.

Durante décadas pasó de encontrarse en numerosos cursos de agua a mantener poblaciones mucho más fragmentadas. La llegada de especies exóticas, la afanomicosis y la alteración de determinados hábitats acuáticos han contribuido a esta situación.

Su conservación depende en buena medida de mantener ríos y arroyos en buenas condiciones, proteger sus poblaciones y controlar adecuadamente las especies exóticas.

Aunque hoy sea mucho menos frecuente que en el pasado, encontrar un Austropotamobius en un arroyo es todavía una muestra de la riqueza de nuestros ecosistemas de agua dulce. Proteger esos pequeños cursos de agua significa también conservar a uno de los crustáceos más representativos de la fauna ibérica.

Por Toxar

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