La enorme zarigüeya que parecía un osezno y llevaba semanas saqueando un gallinero

La enorme zarigüeya que parecía un osezno y llevaba semanas saqueando un gallinero

Hay zarigüeyas que pasan completamente desapercibidas y después están ejemplares como el que apareció una tarde en Minnesota (Estados Unidos). El animal tenía unas dimensiones tan sorprendentes que, cuando el cazador lo vio por primera vez, su reacción fue pensar que se trataba de un pequeño oso.

La historia ocurrió cerca de Linwood, donde una zarigüeya llevaba varias semanas acercándose al gallinero de una familia para robar huevos. El propietario no tardó en descubrir que el responsable de las incursiones no era precisamente un animal pequeño.

Según relató posteriormente el cazador al medio especializado Field & Stream, el ejemplar regresó una tarde al gallinero para intentar encontrar otra forma de entrar. Esta vez, sin embargo, fue descubierto por su esposa. Cuando avisó a su marido de que había una zarigüeya enorme junto al gallinero, él salió a comprobarlo.

Y la primera impresión fue bastante clara: «Parecía un oso».

Una zarigüeya que llevaba semanas robando huevos

El animal había convertido aquel gallinero en una fuente habitual de alimento. Durante varias semanas había conseguido entrar o acercarse a la instalación para hacerse con los huevos.

La situación cambió aquella tarde, cuando la mujer del cazador consiguió verlo antes de que pudiera volver a esconderse.

La zarigüeya se encontraba en la parte trasera del gallinero, a unos 60 metros de distancia. El cazador tomó su arma y realizó dos disparos, pero el animal consiguió escapar inicialmente.

No tardaron en seguir su rastro.

Finalmente localizaron la zarigüeya muerta cerca de la parte inferior de un cobertizo perteneciente a los suegros del cazador. Fue entonces cuando pudieron comprobar con más detalle las enormes proporciones del ejemplar.

¿Son realmente tan grandes las zarigüeyas?

La comparación con un osezno resulta llamativa porque la zarigüeya de Virginia (Didelphis virginiana) es normalmente bastante más pequeña. La Comisión de Parques y Juegos de Nebraska describe esta especie como el único marsupial de Norteamérica y señala que su cuerpo tiene aproximadamente el tamaño de un gato doméstico.

Por eso, encontrarse con un ejemplar excepcionalmente grande puede producir una impresión muy diferente.

La zarigüeya de Virginia tiene además algunos rasgos fácilmente reconocibles: un hocico alargado, orejas y cola sin pelo y un pelaje de tonos grisáceos que puede variar considerablemente. Los machos y las hembras presentan un aspecto similar, aunque las hembras adultas cuentan con la característica bolsa marsupial donde transportan a sus crías.

Un animal nocturno y oportunista

Las zarigüeyas tienen una alimentación muy variada y pueden aprovechar prácticamente cualquier recurso disponible. Su dieta puede incluir frutos, semillas, insectos y pequeños animales, además de alimentos encontrados cerca de las viviendas humanas.

Precisamente esa capacidad para aprovechar diferentes fuentes de alimento explica que puedan aparecer con frecuencia cerca de granjas, gallineros o zonas habitadas.

En este caso, los huevos se habían convertido en un recurso demasiado tentador para el enorme ejemplar de Minnesota.

Una especie con una curiosa estrategia defensiva

Las zarigüeyas también son conocidas por un comportamiento defensivo muy particular. Cuando se sienten amenazadas pueden quedarse inmóviles y aparentar estar muertas, un comportamiento que está detrás de la conocida expresión inglesa «playing possum». Esta respuesta ha sido descrita históricamente en la especie.

No obstante, en el caso de la zarigüeya que estaba atacando el gallinero de Minnesota, el animal intentó escapar cuando fue descubierto.

Su tamaño fue precisamente uno de los elementos que más sorprendieron a sus perseguidores.

Una captura que llamó la atención por sus dimensiones

El cazador aseguró que nunca había visto una zarigüeya de aquellas proporciones. De hecho, la primera impresión al observarla a distancia fue que podía tratarse de un pequeño oso.

Aunque la comparación con un osezno es una forma de describir visualmente su tamaño y no significa que el animal tuviera realmente dimensiones similares a las de un cachorro de oso, la escena permite hacerse una idea de la sorpresa que produjo el encuentro.

Las zarigüeyas pueden parecer animales poco impresionantes cuando se observan de forma habitual, pero algunos ejemplares adultos pueden alcanzar un tamaño considerable dentro de las características de su especie.

De ladrón de huevos a protagonista de una curiosa historia de caza

La historia de esta zarigüeya comenzó como un problema para una familia que llevaba semanas encontrando sus huevos desaparecidos y terminó convirtiéndose en una escena difícil de olvidar.

El animal había conseguido aprovechar durante días la presencia del gallinero hasta que finalmente fue descubierto.

Su enorme apariencia hizo el resto.

Lo que a primera vista parecía un pequeño oso resultó ser una zarigüeya de dimensiones extraordinarias, uno de esos encuentros con la fauna que difícilmente se olvidan después de una jornada en el campo.

Y es que la naturaleza todavía puede ofrecer sorpresas incluso en los lugares más cotidianos. En este caso, el visitante nocturno que llevaba semanas entrando en busca de huevos terminó siendo descubierto y dando lugar a una de las historias más curiosas protagonizadas por una zarigüeya en Minnesota.

La enorme zarigüeya que parecía un osezno y llevaba semanas saqueando un gallinero

Por Toxar

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