San Fermín, el mixto de jilguero cuyo canto lleva años sorprendiendo: «Nunca he tenido un pájaro igual»

Hay pájaros que destacan por su aspecto, otros por su comportamiento y algunos que consiguen llamar la atención simplemente por la calidad de su canto. Ese es el caso de San Fermín, un mixto de jilguero que sorprendió a quienes tuvieron la oportunidad de escucharlo y que llegó a convertirse en protagonista de vídeos compartidos en redes sociales.

Su propietario, Francisco Antonio Esquinas Pérez, natural de Bélmez, en Córdoba, llevaba alrededor de dos décadas dedicado a la cría de pájaros cuando se encontró con un ejemplar que consideraba fuera de lo común. De hecho, llegó a describirlo como el mejor pájaro que había criado y escuchado durante todos esos años.

La historia de este pequeño híbrido comienza en 2016, pero su peculiaridad no estaba únicamente en su canto. La relación que desarrolló con su dueño y algunas de sus habilidades hicieron que San Fermín terminara convirtiéndose en un pájaro especialmente querido.

San Fermín, un mixto de jilguero muy especial

San Fermín nació el 7 de julio de 2016, una fecha que explica el curioso nombre elegido por su propietario. Se trata de un híbrido procedente del cruce entre jilguero y canaria, conocido habitualmente entre los aficionados como mixto de jilguero.

Francisco Antonio comenzó criando canarios desde pequeño, aunque con el paso del tiempo su interés se desplazó hacia los jilgueros y los híbridos. Su afición siempre estuvo planteada como un hobby y no como una actividad profesional.

Pero San Fermín fue diferente.

El propietario explicaba que, después de tantos años criando pájaros, aquel ejemplar había conseguido convertirse en su favorito por la calidad de su canto. Una valoración especialmente significativa teniendo en cuenta la cantidad de aves que había podido escuchar durante todo ese tiempo.

La clave estaba en cómo fue educado

Conseguir un buen ejemplar de canto no depende únicamente de tener un pájaro con buenas condiciones. La educación y el entorno también pueden influir en el repertorio que desarrolla.

Francisco Antonio explicaba que uno de sus principales consejos era criar pocos pájaros a la vez. Según su experiencia, intentar educar a muchos ejemplares simultáneamente puede resultar contraproducente porque los animales terminan escuchándose entre ellos y pueden incorporar sonidos de otros pájaros.

En su caso, prefería trabajar con uno o, como máximo, dos ejemplares.

El objetivo era que el pájaro recibiera las referencias sonoras adecuadas durante su aprendizaje y evitara incorporar determinados sonidos considerados indeseables por los aficionados al canto.

Un pájaro que no copiaba los sonidos de los demás

Una de las características que más sorprendía a su dueño era precisamente que San Fermín no parecía copiar los sonidos negativos de otros pájaros, incluso cuando estaba en jaulas próximas a ellos.

Este detalle llamó especialmente su atención porque, según explicaba, algunos ejemplares pueden modificar su repertorio con el paso del tiempo y comenzar a introducir nuevas notas o sonidos que no estaban presentes inicialmente.

En San Fermín, sin embargo, esa evolución parecía producirse de una manera diferente.

Para un aficionado que lleva años criando aves de canto, encontrar un ejemplar que mantiene un repertorio especialmente apreciado puede convertirse en una auténtica recompensa.

El día que San Fermín se escapó

La relación entre el pájaro y su dueño se hizo todavía más especial por una curiosa historia ocurrida durante el primer año de vida del mixto.

En aquella ocasión, San Fermín consiguió escaparse de casa.

Francisco Antonio salió a buscarlo por las calles del pueblo y estuvo intentando localizarlo durante un tiempo. Cuando finalmente decidió regresar a casa, ocurrió algo inesperado: el pájaro comenzó a revolotear y terminó posándose encima de su cabeza.

Había permanecido fuera durante casi una hora.

El episodio hizo que su propietario adquiriera todavía más confianza con el animal. Con el tiempo, San Fermín llegó a moverse con mucha libertad por la casa y, según contaba su dueño, podía incluso permanecer suelto sin marcharse aunque hubiera una ventana abierta.

Un mixto que también sorprendía por su inteligencia

El canto no era la única habilidad llamativa de San Fermín.

Su propietario creó diferentes pequeños retos para que el pájaro pudiera conseguir comida o agua utilizando objetos preparados para ello. En algunos de esos ejercicios tenía que levantar tapas con el pico, mientras que en otro debía tirar de una cuerda para conseguir que un pequeño recipiente descendiera hasta el agua.

Son comportamientos que resultan especialmente llamativos cuando se observan en un ave de pequeño tamaño.

El interés de estas imágenes no estaba solamente en el resultado, sino en la forma en la que el pájaro aprendía a resolver cada pequeño problema.

¿Por qué son tan apreciados los mixtos de jilguero?

El cruce entre jilguero y canaria ha sido tradicionalmente conocido entre los aficionados a las aves por la combinación de características de ambos progenitores.

El canto es uno de los principales motivos de interés. Dependiendo de los ejemplares utilizados y de la educación recibida, los aficionados buscan conseguir aves con repertorios determinados y sonidos especialmente valorados.

La experiencia de criadores especializados muestra además que el canto puede evolucionar con el tiempo y que un híbrido puede incorporar o modificar determinadas notas.

Por eso encontrar un ejemplar que destaque especialmente por su repertorio puede convertirse en algo muy apreciado por su propietario.

San Fermín terminó siendo mucho más que un pájaro de canto

La historia de este mixto resulta especialmente curiosa porque reúne varias circunstancias poco habituales.

Por un lado, estaba su calidad canora, que hizo que su propietario lo considerara el mejor ejemplar que había tenido durante dos décadas de afición.

Por otro, estaba su comportamiento. El episodio de su escapada y su posterior regreso hasta posarse sobre la cabeza de su dueño reforzó todavía más el vínculo entre ambos.

Y, finalmente, estaban sus pequeños retos para conseguir comida y agua, que mostraban una capacidad de aprendizaje que sorprendió a quienes pudieron ver las imágenes.

Todo ello convirtió a San Fermín en un pájaro muy especial para Francisco Antonio.

Más allá de los vídeos y de la repercusión que tuvo su historia en redes sociales, lo que queda es el recuerdo de un aficionado que encontró, después de muchos años dedicados a esta pasión, un ejemplar que consideraba irrepetible.

Porque para quien lleva veinte años escuchando y criando pájaros, afirmar que uno de ellos ha sido el mejor de todos no es una frase cualquiera. Y San Fermín consiguió ganarse ese reconocimiento con su canto y, sobre todo, con la relación que llegó a establecer con su dueño.

San Fermín, el mixto de jilguero cuyo canto lleva años sorprendiendo: «Nunca he tenido un pájaro igual»

Por Toxar

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