Lagartos ibéricos: las especies que habitan en España y Portugal

Lagartos ibéricos: las especies que habitan en España y Portugal

Los lagartos ibéricos forman un grupo muy diverso de reptiles que podemos encontrar en distintos paisajes de la península ibérica. Desde las zonas húmedas del norte hasta los ambientes mediterráneos más secos, existen especies perfectamente adaptadas a bosques, matorrales, praderas, zonas rocosas e incluso áreas próximas a pueblos y cultivos.

Entre los más conocidos se encuentran el lagarto ocelado (Timon lepidus), el lagarto verdinegro (Lacerta schreiberi), el lagarto ágil (Lacerta agilis) y diferentes especies de lagartos de pequeño tamaño pertenecientes a otros géneros. No todos tienen la misma distribución ni ocupan los mismos hábitats, por lo que identificar correctamente un ejemplar requiere prestar atención a su aspecto y al lugar donde ha sido observado.

¿Qué es un lagarto?

Los lagartos son reptiles pertenecientes al orden Squamata, el mismo gran grupo al que pertenecen también las serpientes. Sin embargo, dentro de este grupo existe una enorme variedad de formas, tamaños, colores y comportamientos.

En general, los lagartos tienen cuatro extremidades, cola desarrollada y un cuerpo cubierto de escamas. Son animales ectotermos, por lo que necesitan utilizar fuentes externas de calor para regular su temperatura corporal.

Por eso es habitual observarlos tomando el sol sobre piedras, troncos o muros. Esta conducta no significa que estén simplemente descansando: el calor les permite alcanzar una temperatura adecuada para desarrollar su actividad.

Características principales

  • Son reptiles del orden Squamata.
  • La mayoría presentan cuatro patas y una cola larga.
  • Son animales ectotermos.
  • Su actividad está muy condicionada por la temperatura.
  • Existen numerosas especies en la península ibérica.
  • Ocupan hábitats muy diferentes.
  • Muchas especies se alimentan principalmente de invertebrados.
  • Algunas especies de mayor tamaño pueden consumir pequeños vertebrados.
  • También existen lagartos que complementan su dieta con materia vegetal.
  • Son importantes dentro de las cadenas alimentarias.
  • Algunas especies son endémicas de la península ibérica.
  • La identificación debe realizarse teniendo en cuenta tanto el aspecto como la distribución geográfica.

El impresionante lagarto ocelado

 

 

 

 

 

 

 

Si hablamos de grandes lagartos ibéricos, uno de los protagonistas indiscutibles es el lagarto ocelado (Timon lepidus).

Es un reptil robusto que puede alcanzar un tamaño considerable y que destaca por sus características manchas azules, conocidas como ocelos, situadas principalmente en los costados.

Su coloración general puede variar entre tonalidades verdosas, amarillentas y pardas dependiendo del individuo y de la edad.

Está presente en buena parte de la península ibérica y puede encontrarse en ambientes mediterráneos, zonas agrícolas, matorrales, dehesas y otros espacios abiertos con refugios disponibles.

Es un depredador oportunista que consume principalmente invertebrados, aunque los ejemplares grandes pueden capturar presas de mayor tamaño.

El llamativo lagarto verdinegro

 

 

 

 

 

 

Otro de los reptiles más interesantes de la península es el lagarto verdinegro (Lacerta schreiberi).

Como su propio nombre indica, presenta una coloración característica que combina tonalidades verdes y oscuras. Durante la época reproductora, los machos pueden desarrollar una llamativa coloración azulada en la cabeza.

A diferencia del lagarto ocelado, suele estar mucho más relacionado con ambientes húmedos, especialmente zonas próximas a arroyos, ríos, praderas y áreas de vegetación abundante.

Su distribución es principalmente occidental y septentrional en la península ibérica, y buena parte de sus poblaciones se encuentran en España y Portugal.

¿De qué se alimentan los lagartos ibéricos?

La alimentación depende considerablemente de la especie.

Muchos lagartos son depredadores de pequeños invertebrados y consumen insectos, arañas, larvas y otros pequeños animales. Los ejemplares de mayor tamaño pueden incorporar a su dieta pequeños vertebrados cuando tienen oportunidad.

Algunas especies también consumen frutos y materia vegetal, especialmente cuando estos recursos son abundantes.

Esta variedad alimentaria demuestra que no podemos considerar que todos los lagartos ibéricos tengan exactamente la misma dieta.

¿Dónde podemos encontrar lagartos?

La respuesta depende de la especie.

Los ambientes mediterráneos ofrecen condiciones ideales para algunas especies, especialmente aquellos con abundancia de refugios y zonas soleadas.

Otros lagartos necesitan ambientes más frescos y húmedos y están estrechamente relacionados con bosques, riberas y praderas.

También pueden utilizar muros de piedra, acumulaciones de rocas, troncos caídos y otros elementos del paisaje que proporcionan lugares donde esconderse.

Durante las horas más cálidas pueden buscar refugio para evitar un exceso de temperatura.

¿Los lagartos ibéricos son peligrosos?

Los lagartos que viven de forma natural en la península ibérica no representan normalmente un peligro para las personas.

Son animales que generalmente prefieren huir cuando detectan nuestra presencia. Si intentamos capturarlos o acorralarlos, sin embargo, pueden defenderse mordiendo o realizando movimientos bruscos.

Por eso lo mejor es observarlos sin intentar cogerlos.

Además, agarrar un reptil silvestre puede causarle estrés o lesiones, especialmente si se tira de su cola. Algunas especies pueden desprenderse parcialmente de ella como mecanismo defensivo, aunque esto no significa que debamos provocar deliberadamente esta respuesta.

La importancia de la cola

La cola tiene un papel fundamental en la vida de los lagartos.

Contribuye al equilibrio durante los desplazamientos, especialmente cuando trepan, corren o realizan movimientos rápidos.

En determinadas especies también puede desprenderse cuando el animal se encuentra amenazado. Este fenómeno se conoce como autotomía caudal.

La cola perdida puede regenerarse posteriormente, aunque la nueva estructura no tiene necesariamente exactamente el mismo aspecto que la original.

¿Dónde se refugian?

Los lagartos necesitan lugares donde esconderse de los depredadores y protegerse de las condiciones ambientales.

Pueden utilizar grietas entre las rocas, madrigueras, huecos bajo piedras, vegetación densa, troncos y muros de piedra.

Estos refugios también son importantes durante los periodos en los que las temperaturas son demasiado bajas o demasiado elevadas para mantener una actividad normal.

La conservación de elementos tradicionales del paisaje, como los muros de piedra seca y los pequeños espacios naturales entre cultivos, puede favorecer la disponibilidad de refugios para numerosos reptiles.

Lagartos y ecosistemas ibéricos

Los lagartos cumplen una función importante en los ecosistemas porque forman parte de la alimentación de diferentes depredadores y, al mismo tiempo, controlan poblaciones de numerosos invertebrados.

Rapaces, serpientes y algunos mamíferos pueden alimentarse de ellos.

Por esta razón, su desaparición de una zona no afecta únicamente a los propios reptiles, sino que puede modificar las relaciones existentes entre diferentes especies.

La pérdida y fragmentación del hábitat, los incendios, los cambios en los usos del suelo y la desaparición de refugios naturales pueden afectar a determinadas poblaciones.

El MITECO mantiene información sobre los reptiles presentes en España a través del Inventario Español de Especies Terrestres, mientras que la Lista Roja de la UICN permite consultar información sobre el estado de conservación de numerosas especies.

¿Cómo observar un lagarto en libertad?

Los meses cálidos ofrecen generalmente más posibilidades de observar reptiles, especialmente durante los momentos del día en los que las temperaturas son adecuadas para su actividad.

Una buena estrategia consiste en caminar lentamente por zonas de matorral, bordes de caminos, muros de piedra y claros de bosque, prestando atención a movimientos rápidos entre las piedras y la vegetación.

Si encontramos uno, conviene mantener cierta distancia y evitar perseguirlo.

También es importante no levantar piedras ni destruir refugios para intentar localizar ejemplares.

Una península llena de lagartos

Hablar de lagartos ibéricos es hablar de un conjunto de especies muy diferentes entre sí. Algunos están perfectamente adaptados a los ambientes secos y soleados del Mediterráneo, mientras que otros necesitan la humedad de los bosques y cursos de agua.

El lagarto ocelado, con sus característicos ocelos azules, y el lagarto verdinegro, con su espectacular coloración durante la época reproductora, son solo dos ejemplos de la diversidad de reptiles que podemos encontrar.

Conocer estas especies ayuda también a comprender la importancia de conservar pequeños elementos del paisaje que muchas veces pasan desapercibidos: roquedos, muros, matorrales, riberas y zonas de vegetación natural.

Los lagartos forman parte de ese patrimonio natural y, cuando tenemos la oportunidad de encontrar uno en libertad, lo mejor que podemos hacer es observarlo y dejar que continúe su camino.
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Por Toxar

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