Cómo sacar adelante una cría de mirlo: qué hacer si encuentras un polluelo

Encontrarse una cría de mirlo en el suelo puede provocar una reacción inmediata: recogerla, llevarla a casa y tratar de alimentarla. Sin embargo, antes de intervenir hay algo fundamental que debemos saber: que un mirlo joven esté fuera del nido no significa necesariamente que esté abandonado.

Los mirlos son aves muy habituales en pueblos, ciudades, parques y jardines españoles. Durante la época de cría es bastante frecuente encontrar ejemplares jóvenes que todavía vuelan con dificultad, pero cuyos padres continúan alimentándolos. SEO/BirdLife recomienda precisamente no recoger estos polluelos salvo que exista un peligro real.

Lo primero: comprobar si realmente necesita ayuda

Antes de coger al mirlo, observa la situación.

Si está completamente emplumado, se mueve con agilidad, da pequeños saltos o realiza vuelos cortos, probablemente sea un volantón. Es decir, ya ha abandonado el nido aunque todavía no domine perfectamente el vuelo.

En esta etapa los padres suelen encontrarse cerca y continúan alimentándolo. El mirlo común puede abandonar el nido aproximadamente a los 13 días, aunque los progenitores siguen cuidando de los pollos durante las semanas siguientes.

Por eso, si encuentras un mirlo joven en un jardín, bajo un arbusto o en el suelo, lo mejor suele ser alejarse y observar desde cierta distancia.

Los adultos pueden acercarse cuando la persona desaparece de la zona.

¿Cuándo sí debemos intervenir?

Hay situaciones en las que el mirlo puede necesitar ayuda.

Por ejemplo, si está en medio de una carretera, cerca de gatos o perros, presenta una herida evidente o se encuentra completamente indefenso, sí puede ser necesario intervenir.

Si está sano pero en una zona peligrosa, una opción es colocarlo en un arbusto o en una zona elevada y protegida cercana, siempre que sea posible hacerlo sin causarle daño.

Los padres no abandonarán a la cría simplemente porque una persona la haya tocado. Lo importante es devolverla a un lugar donde puedan localizarla y continuar cuidándola. SEO/BirdLife recomienda precisamente poner a los volantones en un lugar seguro próximo y observar posteriormente si los progenitores regresan.

¿Qué come una cría de mirlo?

Aquí hay que tener mucho cuidado.

El mirlo común se alimenta principalmente de insectos, lombrices y otros pequeños invertebrados, además de frutos, especialmente durante determinadas épocas del año.

Pero esto no significa que debamos empezar a darle comida por nuestra cuenta a una cría que encontremos.

Una alimentación incorrecta puede provocar problemas graves. SEO/BirdLife advierte específicamente que no se debe dar leche, galletas ni pan a los polluelos. Tampoco recomienda intentar introducir agua directamente en el pico, porque puede acabar entrando en las vías respiratorias.

Por eso, si realmente se trata de una cría huérfana, lo más seguro es que sea atendida por un centro de recuperación de fauna silvestre.

No hay que darle pan ni leche

Es uno de los errores más habituales cuando alguien encuentra un pajarillo.

El pan puede parecer una solución sencilla porque es un alimento que tenemos en casa, pero no proporciona al polluelo lo que necesita para desarrollarse correctamente.

La leche tampoco es apropiada para las aves.

Además, intentar darle agua directamente con una jeringa o echándola dentro del pico puede provocar que el líquido llegue a los pulmones.

En lugar de improvisar una dieta, es preferible contactar con profesionales que puedan determinar la edad y el estado del animal y establecer la alimentación adecuada.

¿Y si todavía tiene pocas plumas?

Aquí la situación cambia.

Si la cría tiene muy pocas plumas, parece incapaz de mantenerse por sí misma o procede directamente del nido, conviene intentar localizarlo.

Si el nido está accesible y puede devolverse al interior sin poner en peligro al animal ni a la persona, esta puede ser una solución. Los padres pueden continuar cuidándolo.

Si el nido ha desaparecido, está destruido o la cría está herida, es recomendable contactar con un centro de recuperación de fauna silvestre.

En ningún caso conviene intentar criarla como si fuera un animal doméstico.

Cómo mantenerlo temporalmente si necesita ser trasladado

Si el mirlo está herido o realmente necesita ser llevado a un centro, lo importante es reducir al máximo el estrés.

Una caja de cartón con pequeños orificios de ventilación, colocada en un lugar tranquilo y oscuro, es una opción adecuada para el traslado. El fondo puede cubrirse con papel absorbente.

Es preferible manipularlo lo mínimo posible y no intentar jugar con él, acariciarlo o acostumbrarlo al contacto humano.

SEO/BirdLife señala que el contacto excesivo puede dificultar posteriormente la recuperación del ave para una vida en libertad.

¿Se puede criar un mirlo en casa?

Aunque una persona pueda conseguir mantener vivo a un polluelo durante sus primeros días, sacarlo adelante correctamente hasta que pueda vivir en libertad es mucho más complicado.

El objetivo no debería ser convertirlo en una mascota, sino conseguir que vuelva al medio natural cuando esté preparado.

La crianza artificial puede provocar además que el ave se acostumbre demasiado a las personas y pierda comportamientos necesarios para sobrevivir por sí misma.

Por eso, cuando realmente necesita asistencia, la mejor alternativa es recurrir a profesionales especializados en recuperación de fauna silvestre.

Si estás en Madrid

Si has encontrado una cría de mirlo en la Comunidad de Madrid y realmente necesita ayuda, puedes recurrir al Centro de Recuperación de Animales Silvestres (CRAS) de la Comunidad de Madrid.

El centro atiende fauna silvestre herida y enferma y dispone de servicios de recuperación y posterior liberación de los animales. La propia Comunidad de Madrid recomienda que, cuando se encuentra una cría, se intente primero localizar el nido o dejarla en un lugar protegido cercano para comprobar si los padres regresan.

Si el animal está herido, la situación es diferente y conviene solicitar asistencia.

Lo más importante: no confundir un volantón con un huérfano

La imagen de un pequeño mirlo solo en el suelo puede resultar preocupante, pero muchas veces sus padres están cerca.

Si está emplumado, se mueve con normalidad y no existe un peligro inmediato, lo mejor suele ser observar desde lejos y permitir que los adultos continúen alimentándolo.

Si está herido, en peligro o realmente ha quedado huérfano, entonces sí debemos actuar, pero intentando que la ayuda sea profesional.

Y recuerda algo especialmente importante: no le des pan, leche ni agua directamente en el pico. Una intervención bienintencionada puede terminar perjudicando a la cría.

El objetivo no es simplemente conseguir que el mirlo sobreviva unos días en casa, sino darle la oportunidad de convertirse en un ave capaz de vivir y desenvolverse por sí misma en libertad.

Cómo sacar adelante una cría de mirlo: qué hacer si encuentras un polluelo

Por Toxar

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