La Unión Europea ha vuelto a interceptar falsa polilla (Thaumatotibia leucotreta) en un cargamento de naranjas procedentes de Sudáfrica, un hallazgo que vuelve a poner el foco sobre uno de los riesgos fitosanitarios que más preocupan al sector citrícola español.
La detección fue comunicada a través del sistema europeo TRACES y afecta a una plaga de cuarentena que puede causar importantes daños en cítricos y otros cultivos. La noticia ha provocado nuevas reclamaciones del sector agrario para reforzar los controles sobre las importaciones procedentes de terceros países.
¿Qué es la falsa polilla?
La falsa polilla, cuyo nombre científico es Thaumatotibia leucotreta, es un pequeño lepidóptero originario del África subsahariana que puede afectar a numerosos cultivos.
La EPPO (Organización Europea y Mediterránea de Protección Fitosanitaria) la considera una plaga de importancia para numerosos cultivos de la región, especialmente para los cítricos. Además, está catalogada como plaga de cuarentena de la Unión Europea.
La larva es especialmente problemática porque puede penetrar en el interior del fruto. El Ministerio de Agricultura español explica en su plan nacional de contingencia que la larva puede introducirse en el fruto y dañarlo desde dentro, además de afectar a la corteza.
¿Por qué preocupa especialmente a los agricultores españoles?
El problema no se limita a que una fruta importada pueda llegar deteriorada al mercado.
El verdadero riesgo es que la plaga consiga establecerse y reproducirse en territorio europeo.
La evaluación de riesgo de la EPPO señala que existen condiciones climáticas adecuadas para el establecimiento de Thaumatotibia leucotreta en diferentes zonas mediterráneas, incluyendo España, el sur de Portugal, Italia, Malta, Grecia y Chipre.
Además, la especie tiene un rango de hospedadores muy amplio. El plan de contingencia elaborado por el Ministerio de Agricultura recoge más de un centenar de géneros de plantas hospedantes pertenecientes a numerosas familias.
Esto explica por qué su posible introducción preocupa especialmente a países con una producción citrícola importante como España.
El riesgo está en que la plaga llegue viva
Una detección en frontera no significa que la plaga se haya establecido en España ni que los cítricos españoles estén actualmente infestados.
Precisamente los controles fitosanitarios tienen como objetivo detectar estos organismos antes de que puedan introducirse y propagarse.
La Comisión Europea establece diferentes medidas cuando una importación no cumple los requisitos fitosanitarios. Dependiendo de las circunstancias, un cargamento puede ser rechazado, retirado, destruido, sometido a cuarentena o recibir un tratamiento autorizado.
La existencia de estos controles es especialmente importante en el caso de una plaga como la falsa polilla, cuya introducción podría tener consecuencias económicas importantes para determinados cultivos.
¿Cómo llega la falsa polilla en los cítricos?
Uno de los principales problemas es que las larvas pueden encontrarse en el interior de los frutos, haciendo que la detección resulte más complicada que cuando se trata de un organismo claramente visible en la superficie.
Por este motivo existen medidas específicas destinadas a reducir el riesgo durante la exportación.
En el caso de los cítricos procedentes de determinadas zonas, las autoridades europeas han establecido requisitos fitosanitarios y tratamientos destinados a impedir la llegada de ejemplares vivos.
La EFSA ha evaluado precisamente los sistemas utilizados para reducir el riesgo de entrada de Thaumatotibia leucotreta asociada a los cítricos procedentes de Sudáfrica.
El tratamiento en frío, bajo el foco
Tras la nueva interceptación, organizaciones agrarias como AVA-ASAJA han reclamado a Bruselas que se asegure el cumplimiento correcto del tratamiento en frío exigido para determinados cargamentos de naranjas sudafricanas. La organización considera que la aparición de una larva viva indica que el sistema preventivo no habría funcionado correctamente en ese envío.
Hay que distinguir, no obstante, entre la detección de un cargamento que incumple los requisitos y la afirmación de que todas las exportaciones procedentes de Sudáfrica presentan el mismo problema. La interceptación demuestra que existe un riesgo que los controles deben detectar y gestionar, pero no permite extrapolar automáticamente el resultado a todos los cargamentos.
Una plaga que afecta a más cultivos que los cítricos
Aunque las naranjas son uno de los productos que más aparecen en este debate, la falsa polilla no es una plaga exclusiva de los cítricos.
La información de la EPPO recoge como hospedantes especies de cítricos, pimientos, melocotones, nectarinas, granadas, uvas, aguacates y otros cultivos.
Precisamente por esta capacidad para afectar a diferentes plantas, la prevención de su entrada tiene una importancia que va más allá del sector de la naranja.
No es la única amenaza fitosanitaria asociada a los cítricos importados
La falsa polilla comparte protagonismo con otras plagas y enfermedades que preocupan al sector europeo.
Entre ellas destaca la mancha negra de los cítricos, provocada por Phyllosticta citricarpa. La Unión Europea mantiene medidas específicas para impedir la introducción y propagación de este organismo desde determinados países, entre ellos Sudáfrica.
De hecho, durante 2026 se han producido diferentes interceptaciones de plagas en cargamentos de cítricos procedentes de terceros países, incluyendo detecciones de mancha negra y falsa polilla.
¿Está la plaga presente en España?
La respuesta requiere una distinción importante.
La EPPO considera que España presenta condiciones adecuadas para que la falsa polilla pudiera establecerse, pero eso no significa que esta interceptación concreta implique que la plaga se haya establecido en los campos españoles.
Precisamente por tratarse de una plaga de cuarentena, la estrategia consiste en evitar su entrada, detectar rápidamente cualquier foco y actuar para impedir su propagación.
El propio Ministerio de Agricultura dispone de un **plan nacional de contingencia específico para **Thaumatotibia leucotreta, con medidas de prospección y actuación ante una posible detección.
¿Qué puede ocurrir con el cargamento contaminado?
Cuando las autoridades detectan una plaga que incumple los requisitos fitosanitarios, el cargamento queda sujeto a las medidas correspondientes.
La normativa europea contempla diferentes actuaciones, entre ellas rechazar la entrada del envío, retirar o destruir el producto afectado o aplicar medidas específicas cuando estén autorizadas.
El objetivo es evitar que un organismo que puede ser perjudicial para los cultivos consiga pasar de una mercancía importada a plantas hospedantes situadas en territorio europeo.
En resumen
La nueva detección de falsa polilla en naranjas procedentes de Sudáfrica vuelve a poner sobre la mesa el riesgo que determinadas plagas de cuarentena representan para la citricultura europea.
Thaumatotibia leucotreta puede afectar a numerosos cultivos y la evaluación de la EPPO identifica a España entre las zonas europeas donde las condiciones podrían permitir su establecimiento.
La interceptación de un cargamento no significa que la plaga se haya establecido en España, pero sí demuestra la importancia de mantener los controles fitosanitarios y los tratamientos exigidos para las importaciones.
Para los agricultores españoles, especialmente en las principales zonas citrícolas, la prevención resulta fundamental: evitar que una plaga exótica llegue a establecerse puede ser mucho más sencillo que intentar erradicarla una vez extendida por los cultivos.