Matalobos: así es el temido acónito, una de las plantas más venenosas de Europa

Matalobos: así es el temido acónito, una de las plantas más venenosas de Europa

En las montañas españolas crece una planta de aspecto llamativo que esconde un peligro extraordinario. Sus flores azuladas o violetas pueden resultar muy atractivas, pero detrás de ellas se encuentra una de las especies vegetales más tóxicas de Europa: el acónito (Aconitum napellus), conocido tradicionalmente en algunos lugares como matalobos.

El propio Ministerio de Sanidad advierte de que todas las partes de la planta contienen aconitina, especialmente sus raíces y tubérculos, y la incluye entre las plantas más tóxicas de nuestro entorno.

Una planta tan bonita como peligrosa

El acónito es una planta herbácea perenne que puede alcanzar aproximadamente metro y medio de altura. Sus hojas son de color verde oscuro y presentan una forma característica, mientras que las flores aparecen agrupadas en la parte superior del tallo y pueden presentar tonalidades azules o violetas.

En España está presente principalmente en determinadas zonas montañosas. El Ministerio para la Transición Ecológica señala su presencia en los Pirineos, la Cordillera Cantábrica y Sierra Nevada, donde aparece en lugares frescos y húmedos.

Precisamente su aspecto puede hacer que pase desapercibida la peligrosidad que esconde.

¿Por qué se llama matalobos?

El nombre popular matalobos está relacionado con uno de los usos históricos de las plantas del género Aconitum.

El acónito contiene alcaloides extremadamente tóxicos y durante siglos se conocieron sus propiedades venenosas. Su utilización tradicional como veneno para animales contribuyó a que recibiera diferentes nombres populares relacionados con la muerte o el envenenamiento.

Los nombres comunes pueden variar mucho de una región a otra. «Matalobos» es solamente uno de los muchos nombres tradicionales asociados a estas plantas.

De hecho, el género Aconitum comprende alrededor de 300 especies, aunque Aconitum napellus es la especie más habitual y tóxica de nuestro entorno según el Ministerio de Sanidad.

Todas sus partes son tóxicas

Uno de los aspectos que hace especialmente peligrosa a esta planta es que no existe una parte que pueda considerarse segura para manipular o consumir.

La información publicada por el Ministerio de Sanidad indica que todas las partes contienen aconitina, aunque la concentración es especialmente importante en las raíces y los tubérculos.

Por este motivo, no debe utilizarse directamente como remedio casero ni consumirse de ninguna manera.

La toxicidad del acónito es suficientemente conocida como para que en España figure entre las plantas cuya venta al público está prohibida o restringida por razón de toxicidad.

El veneno que se utilizó durante siglos

La relación entre el acónito y los venenos viene de muy antiguo. Sus propiedades tóxicas hicieron que determinadas culturas utilizaran la planta para preparar sustancias destinadas a afectar a animales.

De ahí procede buena parte de la leyenda que rodea a esta especie.

El conocimiento de sus propiedades también quedó reflejado en los nombres populares que recibió en distintas regiones. Algunos hacían referencia directamente a su peligrosidad, mientras que otros estaban relacionados con los animales o con determinados usos tradicionales.

El Inventario Español de los Conocimientos Tradicionales relativos a la Biodiversidad recoge numerosos ejemplos de cómo las poblaciones rurales conocieron y utilizaron distintas plantas tóxicas a lo largo de generaciones.

También tuvo usos medicinales

La historia del acónito resulta especialmente curiosa porque una planta extremadamente venenosa también fue utilizada tradicionalmente con fines medicinales.

Sin embargo, esto no significa que pueda emplearse como remedio casero. La toxicidad de sus principios activos hace que su manipulación y utilización sean peligrosas.

El Ministerio de Sanidad señala que el envenenamiento puede producirse mediante diferentes formas de exposición y recuerda la elevada toxicidad de la planta.

Por eso, cualquier utilización medicinal moderna debe quedar completamente al margen de preparados caseros y depender exclusivamente de productos farmacéuticos debidamente controlados.

¿Dónde podemos encontrar el matalobos en España?

El acónito está asociado principalmente a ambientes montañosos, frescos y húmedos.

En el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, por ejemplo, el MITECO señala su presencia en diferentes puntos del parque. Allí puede crecer formando colonias y alcanzar una altura considerable.

La planta también está presente en otros territorios montañosos españoles.

Su distribución explica que excursionistas, montañeros y aficionados a la naturaleza puedan encontrársela durante sus recorridos. Precisamente por eso es importante aprender a reconocerla sin necesidad de tocarla.

No hay que confundirla con una planta inofensiva

Las flores del acónito pueden recordar a otras especies ornamentales y su apariencia no transmite la peligrosidad que realmente posee.

Esta es una de las razones por las que las autoridades sanitarias insisten en extremar las precauciones con las plantas silvestres. El MITECO recomienda conocer correctamente las especies y advierte de los riesgos relacionados con posibles confusiones durante la recolección de plantas.

La regla más sencilla es también la más importante: si no se conoce perfectamente una planta silvestre, no se debe consumir ni utilizar como remedio.

Una planta rodeada de leyendas

El matalobos forma parte de ese grupo de plantas que han generado durante siglos una mezcla de respeto, miedo y fascinación.

Su nombre, su aspecto y su enorme toxicidad contribuyeron a crear una leyenda alrededor del acónito que todavía permanece en muchas zonas rurales.

Y no es difícil entender por qué. Encontrarse en plena montaña con una planta de flores azuladas y aspecto delicado, sabiendo que contiene uno de los venenos vegetales más potentes conocidos, resulta cuanto menos sorprendente.

Una belleza que conviene contemplar desde la distancia

El Aconitum napellus es una muestra perfecta de la enorme diversidad vegetal de las montañas españolas. Es una planta llamativa, interesante desde el punto de vista botánico y cargada de historia.

Pero también es una especie que merece respeto.

El hecho de que haya sido utilizada tradicionalmente de diferentes maneras no significa que sea segura. Al contrario: las autoridades sanitarias destacan su elevada toxicidad y la presencia de aconitina en toda la planta.

Por eso, si durante una ruta por la montaña aparece un ejemplar de matalobos, lo mejor es hacer exactamente lo mismo que con cualquier otro elemento peligroso de la naturaleza: observarlo, fotografiarlo y dejarlo donde está.

Matalobos: así es el temido acónito, una de las plantas más venenosas de Europa

Por Toxar

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