La Elaphe longissima, nombre científico utilizado antiguamente para esta especie, recibe actualmente el nombre de Zamenis longissimus. En España se conoce como culebra de Esculapio y pertenece a la familia Colubridae. La antigua denominación Elaphe longissima continúa apareciendo en numerosos libros, fichas y documentos relacionados con la herpetología, por lo que es bastante habitual encontrar ambos nombres.
Se trata de una serpiente europea de aspecto elegante, cuerpo alargado y hábitos principalmente terrestres, aunque también puede desplazarse por la vegetación y utilizar espacios elevados. Su distribución se extiende por diferentes zonas de Europa hasta regiones de Anatolia.
¿Cómo es la Zamenis longissimus?
La culebra de Esculapio destaca por su cuerpo esbelto y alargado. Su nombre científico está relacionado precisamente con su considerable longitud en comparación con otras serpientes europeas. Presenta una coloración generalmente parda o amarillenta, aunque su aspecto puede variar entre ejemplares y poblaciones.
Los juveniles pueden presentar un patrón bastante diferente al de los adultos, algo que puede hacer que a primera vista parezcan incluso otra especie.
Como ocurre con muchas serpientes, la coloración y los dibujos corporales no deberían utilizarse como único criterio para identificar un ejemplar encontrado en la naturaleza. Para una identificación fiable pueden ser necesarios otros caracteres y conocer la localización exacta.
¿Dónde vive la culebra de Esculapio?
Zamenis longissimus ocupa una amplia zona de Europa. El área de distribución conocida incluye regiones de España, Francia, Italia, Suiza, Austria, Alemania, los Balcanes y diferentes áreas de Europa oriental, llegando hasta Turquía y otras zonas situadas más hacia el este.
En España su presencia es mucho más localizada que la de otras serpientes ibéricas. Iberfauna, la base de datos del Museo Nacional de Ciencias Naturales del CSIC, recoge a la especie como fauna ibérica y utiliza precisamente Zamenis longissimus como denominación válida.
Su hábitat puede estar relacionado con zonas forestales, áreas de vegetación y lugares donde exista disponibilidad suficiente de refugios y presas.
¿Qué come?
La culebra de Esculapio es una serpiente depredadora que consume diferentes animales pequeños. Como sucede con otras especies de colúbridos, su alimentación está relacionada con la disponibilidad de presas en el entorno donde vive.
Su dieta puede incluir pequeños mamíferos y otras presas apropiadas para una serpiente de estas características. Los ejemplares jóvenes, naturalmente, pueden alimentarse de presas de menor tamaño que los adultos.
No se trata de una especie venenosa especializada en inmovilizar a sus presas mediante veneno. Como otras serpientes no venenosas, utiliza su capacidad de captura y deglución para alimentarse.
¿Es venenosa?
No. Zamenis longissimus no es una serpiente venenosa de importancia médica para las personas.
Su aspecto puede impresionar por su tamaño y por la longitud de su cuerpo, pero no pertenece al grupo de las víboras ni a las serpientes venenosas presentes en Europa.
Como ocurre con cualquier animal silvestre, esto no significa que deba manipularse. Una serpiente que se siente amenazada puede intentar defenderse mediante mordiscos, movimientos bruscos o secreciones defensivas.
¿Dónde se encuentra en España?
La culebra de Esculapio tiene una distribución española bastante limitada. El propio inventario del Ministerio para la Transición Ecológica incluye Elaphe longissima entre los reptiles registrados en España, utilizando todavía la denominación antigua en determinadas bases documentales.
Además, la especie aparece recogida en documentación relacionada con la conservación europea. Los informes del MITECO utilizan actualmente el nombre Zamenis longissimus para determinadas evaluaciones de conservación.
Esto resulta especialmente interesante porque demuestra la importancia de diferenciar entre la distribución general europea de la especie y las poblaciones concretas existentes en territorio español.
¿Se puede tener como mascota?
Esta es una cuestión especialmente importante.
La culebra de Esculapio es una especie silvestre, por lo que no debe capturarse un ejemplar encontrado en la naturaleza para mantenerlo posteriormente en casa.
Además, la legislación española establece medidas de protección para determinadas especies silvestres y regula aspectos relacionados con su captura, posesión, transporte y comercio. La Ley 42/2007 establece prohibiciones específicas para las especies incluidas en los correspondientes listados de protección.
Por tanto, antes de plantearse mantener un ejemplar en cautividad, habría que comprobar la situación legal concreta de la especie y de su población, así como la procedencia del animal y la normativa de la comunidad autónoma correspondiente.
Una especie con diferentes nombres científicos
Una de las principales razones por las que pueden existir dudas al buscar información sobre esta serpiente es su nomenclatura.
Durante muchos años se utilizó Elaphe longissima, mientras que actualmente el nombre aceptado es Zamenis longissimus. El NCBI reconoce Elaphe longissima como sinónimo de Zamenis longissimus, mientras que bases especializadas como The Reptile Database utilizan actualmente Zamenis longissimus.
Por eso, si buscas información antigua en libros, foros o publicaciones de herpetología, es posible que encuentres continuamente el nombre Elaphe longissima.
Características principales
- Nombre actualmente aceptado: Zamenis longissimus.
- Nombre antiguo: Elaphe longissima.
- Nombre común: culebra de Esculapio.
- Familia: Colubridae.
- Es una serpiente de distribución europea.
- Está presente en determinadas zonas del norte y noreste de España.
- Es una especie ovípara.
- No es una serpiente venenosa de importancia médica.
- Su alimentación está basada en diferentes presas animales.
- Puede presentar hábitos parcialmente arborícolas.
- En España existen consideraciones legales relacionadas con la protección de la fauna silvestre.
Una serpiente interesante de la fauna europea
La Zamenis longissimus, conocida durante décadas como Elaphe longissima, es una de las serpientes más interesantes de la herpetofauna europea. Su cuerpo alargado, su capacidad para desplazarse por diferentes ambientes y su amplia distribución europea la convierten en una especie especialmente llamativa.
En España, sin embargo, no debe confundirse el interés por conocer la especie con la posibilidad de capturarla o mantener ejemplares silvestres. Ante cualquier encuentro en la naturaleza, lo adecuado es observarla sin molestarla y dejar que continúe su actividad.
Para identificar correctamente un ejemplar, una fotografía acompañada de la localización geográfica y otros datos del avistamiento puede resultar mucho más útil que intentar determinar la especie únicamente por el color o el tamaño.
