Mallorca es mucho más que playas grandes y zonas turísticas. La isla cuenta con una costa espectacular llena de pequeñas calas de aguas cristalinas, acantilados, bosques de pinos y rincones mediterráneos que parecen sacados de una postal.
Elegir las calas más bonitas de Mallorca no es sencillo, porque la isla ofrece opciones muy diferentes: algunas son fáciles de alcanzar, otras requieren caminar y también existen pequeños rincones prácticamente vírgenes a los que se puede llegar únicamente a pie o por mar.
Si estás preparando un viaje, estas son algunas de las calas imprescindibles de Mallorca que merece la pena incluir en tu ruta.
Caló des Moro
Probablemente una de las primeras calas que aparecen cuando se habla de las playas más espectaculares de Mallorca es Caló des Moro.
Situada en Santanyí, destaca por sus aguas de un intenso color azul turquesa, las rocas que rodean la pequeña playa y la vegetación mediterránea que llega prácticamente hasta el mar. El propio portal turístico oficial de Baleares la describe como una de las playas más bonitas de Mallorca.
Eso sí, su fama hace que pueda estar muy concurrida durante el verano. Para disfrutarla con mayor tranquilidad, la información turística oficial recomienda acudir a primera hora.
Cala Mondragó
Cala Mondragó es uno de los grandes clásicos del sureste de Mallorca.
Se encuentra dentro del Parque Natural de Mondragó, un espacio protegido de más de 700 hectáreas que combina bosques, humedales, acantilados, playas y una costa especialmente atractiva.
La cala destaca por sus aguas transparentes y su entorno natural. Además, permite combinar el baño con diferentes rutas a pie por el parque.
Muy cerca se encuentra S’Amarador, otra de las playas que merece la pena visitar.
S’Amarador
La playa de S’Amarador es una auténtica joya del Parque Natural de Mondragó.
Tiene arena blanca, aguas cristalinas y un entorno de pinos y dunas que conserva un aspecto bastante natural. La playa tiene unos 145 metros de longitud y está rodeada por un paisaje protegido.
Una de sus ventajas es que puedes combinarla fácilmente con Cala Mondragó, ya que ambas están comunicadas mediante un sendero costero.
Cala Deià
Cala Deià es completamente diferente a las anteriores.
Situada en la Serra de Tramuntana, esta pequeña cala está rodeada de acantilados y vegetación mediterránea. Su costa está formada principalmente por piedras y arena gruesa, mientras que sus aguas son transparentes y cuentan con fondos rocosos ideales para practicar esnórquel.
Además, sus antiguas casetas de pescadores y los restaurantes junto al mar le proporcionan una personalidad muy particular.
Si visitas Deià, merece mucho la pena combinar el pueblo con la bajada hasta la cala.
Cala Agulla
Cala Agulla, cerca de Cala Ratjada, es una de las mejores opciones si buscas arena blanca, aguas transparentes y un entorno natural.
La playa está rodeada de pinos y forma parte, junto con Cala Moltó y Cala Mesquida, de un Área Natural de Especial Interés. Cuenta con unos 600 metros de orilla y aguas poco profundas.
Es una alternativa interesante para quienes quieren disfrutar de una cala espectacular pero con mayor espacio que las calas diminutas del sur.
Cala Varques
Cala Varques es uno de esos lugares que suelen aparecer entre las recomendaciones para quienes buscan una Mallorca más natural.
Se encuentra en la costa oriental y destaca por su entorno de acantilados, vegetación mediterránea y aguas transparentes.
Su acceso es más complicado que el de otras playas, algo que precisamente ha contribuido a conservar su carácter más salvaje.
Es recomendable llevar agua, calzado adecuado y todo lo necesario para pasar unas horas allí, ya que no ofrece las mismas comodidades que las playas urbanas.
Caló des Màrmols
Para quienes buscan una cala realmente aislada, Caló des Màrmols es una de las opciones más interesantes.
Esta pequeña playa de Santanyí está rodeada de acantilados de hasta unos 20 metros y cuenta con aguas cristalinas que adquieren diferentes tonalidades turquesas sobre el fondo arenoso.
El acceso por tierra requiere caminar aproximadamente cinco kilómetros, por lo que no es una visita para quienes buscan simplemente aparcar junto a la playa.
Precisamente esa dificultad de acceso contribuye a que conserve un aspecto mucho más natural.
Cala Caló d’es Burgit
Otra pequeña joya situada dentro del Parque Natural de Mondragó es Caló des Burgit.
Es una cala pequeña y protegida, con apenas unos 25 metros de anchura, rodeada de pinos y con aguas especialmente transparentes.
Es una buena opción para quienes quieren descubrir un rincón más pequeño y tranquilo mientras recorren la zona de Mondragó.
Cala Sa Nau
Cala Sa Nau se encuentra en la costa sureste de Mallorca, cerca de Felanitx.
Es una cala pequeña rodeada de vegetación y paredes rocosas, con aguas transparentes que permiten disfrutar especialmente del baño y el esnórquel.
Su tamaño reducido hace que pueda llenarse durante los meses de verano, por lo que acudir temprano puede marcar una gran diferencia.
Cala Serena
Playa de Cala Serena es otra alternativa interesante en la zona de Felanitx.
Su pequeño tamaño y el entorno rocoso hacen que tenga un aspecto diferente de las grandes playas de arena de Mallorca.
Es especialmente atractiva para quienes buscan una cala donde bañarse y practicar esnórquel en aguas transparentes.
Cala Estany d’en Mas
Cala Estany d’en Mas, también conocida como Cala Romàntica, es otra de las playas que puedes incluir en una ruta por la costa oriental.
Su entorno combina arena, vegetación mediterránea y aguas claras, creando un paisaje típicamente mallorquín.
Además, su acceso es más sencillo que el de algunas calas completamente vírgenes, por lo que puede resultar una alternativa interesante si viajas en familia.
Cala Domingos
Cala Domingos, en Cales de Mallorca, ofrece una combinación de arena clara y aguas transparentes.
A diferencia de algunas calas salvajes de la lista, aquí encontrarás un entorno más desarrollado y servicios próximos.
Puede ser una buena elección si buscas una cala bonita pero sin renunciar completamente a las comodidades.
Cala Pi
Playa de Cala Pi se encuentra en el sur de Mallorca y está protegida por altos acantilados.
La cala tiene una forma alargada y estrecha que crea un paisaje especialmente fotogénico.
Su acceso es relativamente sencillo y la proximidad de la localidad hace que sea una opción práctica para combinar con otros lugares del sur de la isla.
Sa Calobra
Sa Calobra es uno de los paisajes costeros más espectaculares de la Serra de Tramuntana.
Aquí el atractivo no está únicamente en la playa, sino también en el impresionante paisaje de montaña que rodea el mar.
La carretera de acceso es famosa por sus curvas y por el espectacular descenso hacia la costa.
Una vez allí puedes caminar hasta el Torrent de Pareis, uno de los lugares naturales más conocidos de Mallorca.
Cala Banyalbufar
Cala Banyalbufar ofrece una experiencia diferente a las calas de arena blanca del sureste.
Esta zona de la Serra de Tramuntana destaca por sus acantilados, terrazas agrícolas y aguas mediterráneas.
Es una buena opción si quieres combinar una visita a la costa con un recorrido por algunos de los pueblos más bonitos de la sierra.
¿Cuál es la mejor zona de Mallorca para encontrar calas?
Depende mucho del tipo de viaje que estés buscando.
El sureste, especialmente la zona de Santanyí, es probablemente una de las áreas más interesantes si quieres descubrir calas de aguas turquesas y pequeñas playas rodeadas de naturaleza. Aquí puedes combinar Caló des Moro, Cala s’Almunia, Cala Mondragó, S’Amarador y otras calas cercanas.
La costa oriental también ofrece muchas posibilidades, especialmente alrededor de Porto Cristo, Cala d’Or y Felanitx.
Por otro lado, la Serra de Tramuntana ofrece paisajes completamente diferentes, con calas rodeadas de montañas, acantilados y pueblos tradicionales.
¿Cuál es la mejor época para visitar las calas de Mallorca?
Los meses de verano son los más populares para disfrutar del mar, pero también son los que concentran una mayor cantidad de visitantes.
Si quieres encontrar las calas con menos gente, mayo, junio, septiembre y octubre pueden ser opciones interesantes, siempre teniendo en cuenta las condiciones meteorológicas y la temperatura del agua.
En pleno verano, madrugar puede ser una de las mejores estrategias para disfrutar de algunas de las calas más famosas.
Consejos para visitar las calas de Mallorca
Antes de visitar una cala aislada conviene comprobar cómo es el acceso y si existe aparcamiento cercano.
En las calas más naturales es recomendable llevar agua suficiente, protección solar, calzado cómodo y algo de comida, especialmente cuando no existen restaurantes ni servicios próximos.
También es importante respetar las zonas naturales protegidas, no dejar residuos y evitar llevarse arena, piedras, plantas u otros elementos del entorno.
En resumen
Mallorca tiene una de las costas más espectaculares del Mediterráneo y ofrece calas para prácticamente todos los gustos.
Entre las más destacadas puedes incluir Caló des Moro, Cala Mondragó, S’Amarador, Cala Deià, Cala Agulla, Cala Varques, Caló des Màrmols, Cala Sa Nau, Cala Pi y Sa Calobra.
Si es tu primer viaje, una ruta por el sureste de Mallorca te permitirá descubrir algunas de las aguas más turquesas de la isla, mientras que la Serra de Tramuntana ofrece paisajes costeros mucho más montañosos y espectaculares.
Lo ideal es no intentar visitar demasiadas calas en un solo día: elegir dos o tres y disfrutar tranquilamente del entorno suele ser una experiencia mucho mejor que pasar el día entero desplazándose de una a otra.