Alimentación de una mantis: qué come, cuánto y con qué frecuencia

Alimentación de una mantis: qué come, cuánto y con qué frecuencia

Las mantis religiosas son insectos depredadores que necesitan una alimentación basada principalmente en presas vivas. A diferencia de otros animales mantenidos en cautividad, no comen pienso, frutas o verduras como alimento principal. Su dieta está formada por otros pequeños animales, y las necesidades pueden variar bastante dependiendo de la especie, el tamaño y la edad de la mantis.

Por eso, una de las primeras cosas que debe conocer cualquier persona que tenga una mantis es qué presas puede ofrecerle, con qué frecuencia debe alimentarla y cómo saber si está recibiendo suficiente comida.

¿Qué come una mantis?

La alimentación de una mantis se basa fundamentalmente en insectos y otros pequeños invertebrados vivos. En la naturaleza, estos depredadores permanecen atentos a los movimientos de sus presas y utilizan sus patas delanteras raptoras para capturarlas con gran rapidez.

Entre las presas que pueden utilizarse en cautividad se encuentran moscas, mosquitos, polillas, grillos, cucarachas, saltamontes y otros insectos de tamaño apropiado.

La elección depende especialmente del tamaño de la mantis. Una ninfa recién nacida no puede alimentarse de un grillo grande, mientras que una mantis adulta de una especie de gran tamaño puede necesitar presas considerablemente mayores.

Para conocer mejor las diferentes especies y su biología puede consultarse la información de Mantodea Species File, una base especializada en la taxonomía de las mantis. Mantodea Species File

Alimentación de las ninfas de mantis

Las ninfas pequeñas necesitan presas diminutas que puedan capturar fácilmente. Durante las primeras etapas son habituales las moscas de la fruta, especialmente para especies de pequeño tamaño.

Es importante que las presas sean suficientemente pequeñas. Una presa demasiado grande puede resultar difícil de capturar y puede generar estrés o incluso representar un riesgo para una ninfa recién nacida.

A medida que la mantis crece y realiza sus mudas, pueden introducirse presas progresivamente mayores.

Características principales

  • Alimentación principalmente carnívora.
  • Necesita presas vivas adecuadas a su tamaño.
  • Las ninfas requieren insectos muy pequeños.
  • Las moscas de la fruta son habituales para ejemplares jóvenes.
  • Los adultos pueden aceptar presas de mayor tamaño.
  • La frecuencia de alimentación depende de la edad, especie y tamaño.
  • No todas las especies tienen exactamente las mismas necesidades.
  • Las presas deben proceder de fuentes seguras y no estar expuestas a pesticidas.

¿Cuántas veces hay que alimentar a una mantis?

No existe una cantidad universal válida para todas las mantis.

Una ninfa pequeña puede necesitar alimento con mayor frecuencia que un ejemplar adulto, mientras que una mantis adulta puede pasar varios días entre comidas.

También hay que tener en cuenta que antes de una muda muchas mantis reducen o dejan de comer. Esto no significa necesariamente que estén enfermas. Durante ese periodo es especialmente importante evitar molestarlas o intentar forzar la alimentación.

El comportamiento y el aspecto general del animal proporcionan información mucho más útil que seguir una cantidad rígida de alimento.

¿Cómo saber si una mantis tiene hambre?

Una mantis que está receptiva puede mostrar interés por una presa que se mueve delante de ella. Dependiendo de la especie y del momento, puede permanecer inmóvil observando el insecto antes de lanzar las patas delanteras para capturarlo.

Si rechaza repetidamente una presa, no conviene insistir constantemente. Puede que simplemente no tenga hambre, que esté próxima a mudar o que las condiciones ambientales no sean adecuadas.

También hay que diferenciar entre rechazar una presa concreta y dejar de comer durante un periodo prolongado. Si la falta de apetito se acompaña de debilidad, problemas de movilidad, cambios de coloración anormales u otros signos preocupantes, conviene consultar con un especialista en invertebrados.

¿Se pueden dar grillos a las mantis?

Sí, determinadas mantis pueden alimentarse de grillos, pero hay que valorar cuidadosamente el tamaño de la presa y las características de la especie.

No todos los grillos son adecuados para cualquier mantis. Un insecto demasiado grande puede resultar complicado de capturar, especialmente para una ninfa.

Además, algunas personas prefieren utilizar otras presas, especialmente durante las primeras etapas de crecimiento. La dieta puede diversificarse utilizando diferentes insectos apropiados en lugar de depender exclusivamente de una única especie.

¿Es necesario variar las presas?

Una alimentación variada puede resultar interesante porque permite ofrecer diferentes tipos de presas y evitar depender exclusivamente de un único alimento.

Entre las opciones utilizadas habitualmente en cautividad pueden encontrarse moscas de la fruta, moscas, polillas, grillos, cucarachas y saltamontes, siempre teniendo en cuenta el tamaño de la mantis.

En una especie pequeña, las presas tendrán que ser diminutas, mientras que las especies de mayor tamaño pueden aceptar insectos considerablemente más grandes.

La organización británica The Praying Mantis UK también reúne información y recursos relacionados con el mantenimiento de diferentes especies de mantis en cautividad. The Praying Mantis UK

¿Se pueden alimentar con insectos capturados en casa?

No es recomendable utilizar indiscriminadamente insectos capturados en el exterior o dentro de una vivienda.

El principal problema es que no siempre conocemos su procedencia. Un insecto puede haber estado expuesto a insecticidas, pesticidas u otros productos químicos, que posteriormente podrían afectar a la mantis.

Para alimentación en cautividad es preferible utilizar presas criadas específicamente como alimento vivo y procedentes de una fuente fiable.

También conviene evitar ofrecer insectos que hayan sido encontrados muertos, ya que no podemos conocer las causas de su muerte ni su estado sanitario.

¿Las mantis necesitan beber agua?

Las necesidades de hidratación dependen de la especie y de las condiciones ambientales. Muchas mantis obtienen parte del agua que necesitan de sus presas, pero en cautividad suele ser importante mantener una humedad ambiental adecuada y proporcionar pequeñas gotas de agua sobre las superficies del recinto mediante pulverizaciones controladas.

No se debe colocar un recipiente profundo de agua dentro de un pequeño terrario para que la mantis beba, ya que no está diseñado como un animal que necesite acceder a un bebedero convencional.

La humedad debe ajustarse a la especie concreta. No todas las mantis proceden de ambientes con las mismas condiciones.

Alimentación durante la muda

La muda es uno de los momentos más delicados de la vida de una mantis.

Cuando se aproxima una muda, puede dejar de comer y permanecer mucho más quieta. En ese momento es fundamental que disponga de espacio suficiente para colgarse y realizar correctamente el proceso.

Una presa viva que permanezca dentro del recinto durante la muda puede convertirse en un problema, ya que determinados insectos pueden molestar o incluso dañar a una mantis vulnerable.

Por eso, cuando existen señales claras de que está a punto de mudar, conviene extremar la vigilancia y retirar las presas que no haya consumido.

Una alimentación sencilla, pero muy específica

Alimentar correctamente a una mantis no significa darle grandes cantidades de comida. Lo fundamental es proporcionar presas vivas adecuadas a su tamaño, procedentes de fuentes seguras y con una frecuencia adaptada a su especie, edad y desarrollo.

Las pequeñas ninfas necesitarán presas diminutas, mientras que los ejemplares adultos podrán aceptar insectos mayores. También es normal que una mantis reduzca su alimentación antes de una muda.

Conociendo estos aspectos y observando el comportamiento del animal, resulta mucho más sencillo establecer una rutina adecuada. La mantis es un depredador especializado y, precisamente por eso, su alimentación debe plantearse de una manera muy diferente a la de otros animales que podemos mantener en casa.

Alimentación de una mantis: qué come, cuánto y con qué frecuencia

Por Toxar

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