La culebra lisa meridional (Coronella girondica) es una pequeña serpiente que forma parte de la fauna de buena parte de la Península Ibérica. Discreta, poco abundante en muchas zonas y con hábitos principalmente crepusculares, es una especie que puede pasar toda su vida cerca del ser humano sin que prácticamente lleguemos a verla.
A diferencia de otras serpientes ibéricas de mayor tamaño, como la culebra bastarda o la culebra de escalera, la culebra lisa meridional tiene unas dimensiones reducidas y suele desarrollar su actividad entre piedras, matorrales, claros de bosque y otros lugares donde pueda encontrar refugio y, sobre todo, pequeñas lagartijas.
El MITECO incluye Coronella girondica en el Inventario Español de Especies Terrestres, donde figura como una de las especies de reptiles presentes en España.
¿Cómo es la culebra lisa meridional?
Se trata de una serpiente de pequeño tamaño, con un cuerpo relativamente delgado y una cabeza poco diferenciada del resto del cuerpo.
Su coloración suele presentar tonalidades pardas, grisáceas u oliváceas, acompañadas de manchas y dibujos más oscuros. Uno de los rasgos más característicos se encuentra en la cabeza, donde aparece una banda oscura que conecta visualmente ambos ojos, formando una especie de antifaz.
El diseño corporal puede variar entre ejemplares, por lo que identificarla únicamente por el color no siempre resulta sencillo.
El nombre “lisa” hace referencia al aspecto de sus escamas, que son lisas y no presentan las quillas pronunciadas que aparecen en otras serpientes.
Características principales
- Nombre científico: Coronella girondica.
- Nombre común: culebra lisa meridional.
- Pertenece a la familia Colubridae.
- Es una serpiente de pequeño tamaño.
- Presenta escamas lisas.
- Su coloración suele combinar tonos pardos, grises y oliváceos.
- Presenta una característica banda oscura en la cabeza.
- Se alimenta principalmente de pequeños reptiles.
- Las lagartijas son una de sus presas más importantes.
- Tiene hábitos discretos y es difícil de observar.
- Está ampliamente distribuida por la Península Ibérica.
¿Dónde vive?
La culebra lisa meridional presenta una distribución amplia en la Península Ibérica. El Atlas del MITECO señala que ocupa prácticamente toda la península y puede encontrarse desde zonas abiertas con matorral hasta ambientes forestales más húmedos, evitando principalmente los lugares más áridos. También puede aparecer desde el nivel del mar hasta cotas elevadas.
Puede ocupar bosques, encinares, pinares, matorrales, zonas rocosas, áreas de vegetación mediterránea y espacios abiertos.
Una característica importante de su hábitat es la presencia de lugares donde pueda esconderse, como piedras, grietas, vegetación baja o pequeñas oquedades.
Además, la disponibilidad de presas tiene una enorme importancia. Allí donde abundan las lagartijas y otros pequeños reptiles, las condiciones pueden resultar especialmente favorables para esta serpiente.
Una serpiente muy discreta
Aunque su distribución es amplia, no es una serpiente que resulte fácil de observar.
Su carácter discreto y sus poblaciones generalmente poco densas hacen que muchas personas que viven en zonas donde está presente nunca hayan visto un ejemplar.
Además, puede permanecer escondida durante buena parte del día y desarrollar una mayor actividad durante las horas de menor luminosidad.
En determinadas zonas, buscarla levantando piedras o alterando refugios naturales puede causar más perjuicio que beneficio. Si aparece un ejemplar, lo mejor es observarlo sin molestarlo y dejar que continúe su camino.
¿Qué come la culebra lisa meridional?
La alimentación de Coronella girondica está estrechamente relacionada con los pequeños reptiles.
Las lagartijas constituyen una parte fundamental de su dieta, aunque puede consumir también otros pequeños animales disponibles en su entorno.
Esta dependencia de las presas reptilianas explica en parte por qué la calidad del hábitat resulta tan importante para la especie. Un paisaje que conserva zonas de matorral, piedras, vegetación y refugios puede ofrecer mejores condiciones tanto para las lagartijas como para la propia culebra.
No se trata, por tanto, de una serpiente especializada en capturar grandes animales. Sus reducidas dimensiones condicionan el tamaño de las presas que puede consumir.
¿Es venenosa?
Una de las preguntas más habituales cuando aparece una serpiente es si puede resultar peligrosa.
La culebra lisa meridional no es una víbora y no debe confundirse con las especies de serpientes venenosas presentes en España.
El MITECO la incluye entre las culebras de la fauna española, y fuentes divulgativas especializadas la describen como una especie inofensiva para las personas.
Como cualquier animal silvestre, puede intentar defenderse si es capturada o manipulada. Por eso no debemos intentar cogerla para fotografiarla, identificarla o trasladarla.
La mejor forma de observar una serpiente en libertad es mantener cierta distancia y permitir que se marche.
Culebra lisa meridional y culebra lisa europea
Una de las mayores dificultades para identificar Coronella girondica es diferenciarla de su pariente cercana, la culebra lisa europea (Coronella austriaca).
Las dos especies tienen un aspecto general parecido y pueden compartir determinados ambientes.
Sin embargo, existen algunos caracteres que permiten diferenciarlas. Uno de los más llamativos es el diseño de la zona ventral.
En la culebra lisa meridional, el vientre puede presentar un patrón ajedrezado de manchas oscuras sobre un fondo claro o anaranjado, mientras que la culebra lisa europea suele presentar una coloración ventral más uniforme y oscura.
También existen diferencias en las escamas de la cabeza y en el dibujo facial. En C. girondica, la banda oscura que atraviesa la zona de los ojos es uno de los rasgos que pueden ayudar a reconocerla.
Por eso, si encontramos una pequeña serpiente en el campo, no conviene identificarla solamente por su color.
¿Dónde se encuentra en España?
La especie está ampliamente distribuida por el territorio peninsular. El Atlas del MITECO señala su presencia en prácticamente toda la Península Ibérica, con ausencia o menor presencia en determinadas zonas del norte y en las áreas más elevadas de algunas cordilleras.
También existen poblaciones en algunas pequeñas islas próximas a las costas peninsulares, como las islas Cíes, Ons, Sálvora, Nueva Tabarca o las islas Medas, aunque estas poblaciones insulares no representan su distribución principal.
En general, es más frecuente en ambientes mediterráneos que en los territorios de clima eurosiberiano.
¿Cuándo está activa?
Su actividad está condicionada por la temperatura y las condiciones ambientales.
En las regiones mediterráneas puede aprovechar los periodos templados para desplazarse y buscar alimento, mientras que durante los momentos de temperaturas extremas puede permanecer refugiada.
Su carácter discreto hace que las probabilidades de encontrarla aumenten cuando está realizando desplazamientos o cuando las condiciones ambientales son especialmente favorables.
Por eso no es extraño que una persona pueda vivir durante años en una zona donde existe la especie sin llegar a verla.
¿Cómo se reproduce?
La culebra lisa meridional es una especie ovovivípara o vivípara, según la terminología empleada en las fuentes para describir su reproducción, ya que las crías se desarrollan dentro de la hembra y nacen vivas.
Este sistema reproductivo evita que la hembra tenga que depositar huevos expuestos en el exterior durante el desarrollo embrionario.
Las crías son pequeñas y completamente independientes desde el nacimiento, aunque necesitan encontrar por sí mismas refugio y alimento.
Como ocurre con otros reptiles, la reproducción está estrechamente relacionada con las condiciones climáticas y la disponibilidad de recursos.
Una especie que puede pasar desapercibida
La culebra lisa meridional representa perfectamente a muchas especies de reptiles ibéricos que son relativamente desconocidas para el público.
No destaca por su gran tamaño ni por colores especialmente llamativos. Su estrategia consiste más bien en pasar desapercibida, aprovechar los refugios disponibles y desplazarse entre la vegetación y las piedras en busca de pequeños reptiles.
Su presencia también está relacionada con la conservación de los ambientes donde viven sus presas.
Mantener matorrales, muros de piedra, zonas rocosas, claros de bosque y otros elementos naturales favorece a numerosas especies de reptiles y pequeños animales que forman parte de la misma comunidad.
Puedes consultar el Inventario Español de Especies Terrestres del MITECO para ampliar la información oficial sobre Coronella girondica y otras serpientes españolas.
Una pequeña serpiente fundamental en nuestros ecosistemas
La culebra lisa meridional (Coronella girondica) puede ser difícil de encontrar, pero eso no significa que sea una especie poco interesante.
Su dieta basada principalmente en pequeños reptiles, su capacidad para ocupar ambientes muy diferentes y su comportamiento discreto la convierten en una pieza más de los ecosistemas mediterráneos y peninsulares.
Si alguna vez encuentras una pequeña culebra entre piedras o matorrales, lo más recomendable es observarla desde la distancia y no intentar atraparla. Con un poco de atención a su cabeza, su dibujo corporal y, cuando sea posible, su vientre, podremos descubrir que detrás de una serpiente aparentemente sencilla puede encontrarse una de las especies más discretas de nuestra fauna.
