El accidente que cambió la vida de Leiva: así perdió el ojo izquierdo cuando solo tenía 12 años

El accidente que cambió la vida de Leiva: así perdió el ojo izquierdo cuando solo tenía 12 años

La historia personal de Leiva guarda un episodio que durante años fue prácticamente desconocido para buena parte de sus seguidores. El cantante madrileño perdió la visión de su ojo izquierdo cuando tenía solamente 12 años después de sufrir un accidente con una escopeta de perdigones.

El propio artista contó lo ocurrido en el pódcast Farid y Diego, donde explicó con bastante naturalidad cómo aquel suceso terminó marcando una parte importante de su vida. La pérdida del ojo no solo cambió su forma de ver el mundo, sino que también coincidió con una etapa en la que comenzó a acercarse cada vez más a la música.

¿Por qué Leiva tiene un ojo de cristal?

La respuesta se remonta a la infancia del cantante. Cuando tenía 12 años, Leiva sufrió un accidente relacionado con una escopeta de perdigones que le provocó la pérdida de la visión del ojo izquierdo.

Según explicó él mismo, después del accidente dejó de ver por ese ojo de forma permanente. El episodio fue especialmente traumático para sus padres, aunque el propio Leiva ha contado que en aquel momento no llegó a comprender completamente la dimensión de lo que había ocurrido.

Con la perspectiva que proporciona el paso de los años, el artista ha reconocido que aquella experiencia tuvo una influencia importante en su vida posterior.

El accidente ocurrió cuando solo tenía 12 años

Leiva ha explicado que durante su infancia era un niño muy inquieto. De hecho, antes del accidente ocular ya había sufrido otro percance mientras practicaba skate, en el que se rompió un brazo.

El accidente con los perdigones fue, sin embargo, mucho más grave. El impacto le hizo perder la visión del ojo izquierdo y tuvo que someterse a un proceso médico y de adaptación que cambiaría para siempre su vida.

Años después, el cantante relató que una de las cosas que más le sorprendieron fue comprobar cómo había cambiado su percepción de las dimensiones. Al volver a jugar con sus amigos después del accidente, se dio cuenta de que veía el mundo de una manera diferente.

Para un niño de esa edad, aquella situación resultaba difícil de comprender plenamente.

Una frase de un celador que nunca olvidó

Uno de los recuerdos que Leiva conserva con mayor claridad de aquellos momentos está relacionado con un trabajador del hospital.

Mientras esperaba ser atendido, un celador trató de tranquilizarle y le hizo reflexionar sobre lo ocurrido. Le explicó que, de todas las cosas importantes que una persona puede perder y que tiene duplicadas, el ojo era probablemente una de las menos determinantes para poder continuar con su vida.

Aquella conversación se quedó grabada en la memoria del cantante y, según ha explicado posteriormente, terminó siendo una auténtica lección de vida.

El mensaje también ayudó a Leiva a afrontar la adaptación a su nueva situación. En lugar de quedarse paralizado por lo sucedido, continuó con su vida y terminó encontrando en la música una de sus grandes pasiones.

El accidente también tuvo relación con su acercamiento a la música

Existe otro aspecto especialmente interesante en la historia de Leiva. El artista considera que el accidente tuvo un peso importante en el camino que posteriormente siguió.

Después de aquel periodo complicado tuvo que aprender a convivir con determinadas limitaciones y a aceptar que algunas actividades ya no podía realizarlas de la misma manera. Fue entonces cuando comenzó a conectar con la música de una forma más profunda.

Con el tiempo empezó a tocar instrumentos y desarrolló una carrera que primero le llevaría a formar parte de Pereza, junto a Rubén Pozo, y posteriormente a convertirse en uno de los artistas españoles más conocidos de su generación.

Así, un acontecimiento traumático ocurrido durante su infancia acabó formando parte de una historia personal que desembocaría en una carrera musical de gran éxito.

¿Leiva utiliza realmente un ojo de cristal?

Sí. El cantante ha explicado públicamente que perdió el ojo izquierdo y que desde entonces utiliza un ojo artificial.

La pérdida de visión no es simplemente una cuestión estética. Leiva ha contado que tuvo que acostumbrarse a percibir el espacio de otra manera y a convivir con las consecuencias de aquella lesión desde muy joven. Diversos medios han recogido sus declaraciones sobre este episodio a lo largo de los años.

De hecho, la historia ha despertado curiosidad entre sus seguidores precisamente porque durante mucho tiempo fue un aspecto de su vida que el artista apenas comentaba públicamente.

Una historia que Leiva terminó convirtiendo en una lección de vida

El accidente con la escopeta de perdigones es una de las experiencias más importantes de la infancia de Leiva. A los 12 años perdió la visión de su ojo izquierdo, pero con el tiempo consiguió adaptarse y continuar con una vida completamente vinculada a la música.

El propio cantante ha explicado que entonces no podía comprender hasta qué punto aquel suceso iba a marcarle. Décadas después, sí considera que aquella experiencia tuvo una influencia importante en su trayectoria.

Su historia también sirve para recordar que las armas de aire comprimido y los dispositivos que disparan proyectiles nunca deben tratarse como juguetes, especialmente cuando hay menores involucrados. El accidente que sufrió Leiva demuestra las consecuencias que puede tener un manejo inadecuado incluso a edades muy tempranas.

Lo que comenzó como un terrible accidente durante su infancia terminó formando parte de una historia de superación y adaptación que el propio artista ha compartido públicamente con sus seguidores.

El accidente que cambió la vida de Leiva: así perdió el ojo izquierdo cuando solo tenía 12 años

Por Toxar

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