Estados Unidos es un país enorme y con un sistema jurídico especialmente complejo. Además de las leyes federales existen normas estatales, municipales y ordenanzas locales, muchas de ellas heredadas de otras épocas. Por eso, de vez en cuando aparecen auténticas rarezas jurídicas que parecen sacadas de una película.
Eso sí, hay que tener cuidado con las famosas listas de “leyes absurdas de Estados Unidos” que circulan por Internet. Algunas hacen referencia a normas antiguas que ya no están vigentes, otras están fuera de contexto y algunas directamente son falsas. La propia Library of Congress explica que las leyes estadounidenses pueden encontrarse en diferentes niveles y fuentes jurídicas, por lo que comprobar el texto original es fundamental.
Aun así, la historia legislativa estadounidense ofrece ejemplos realmente curiosos.
Características principales
- Estados Unidos tiene leyes federales, estatales y normas locales.
- Algunas normas curiosas proceden de épocas muy diferentes a la actual.
- No todas las leyes extrañas que aparecen en Internet continúan vigentes.
- Algunas fueron creadas para solucionar problemas muy concretos de su época.
- Existen ejemplos históricos perfectamente documentados de normas que hoy resultan sorprendentes.
- Las ordenanzas municipales pueden ser especialmente peculiares.
- Una ley antigua no debe confundirse automáticamente con una prohibición vigente.
Prohibiciones que tenían sentido en otra época
Para comprender algunas de estas normas hay que viajar atrás en el tiempo.
Las sociedades estadounidenses de los siglos XVIII, XIX y principios del XX tenían problemas y costumbres completamente diferentes a los actuales. Una norma que hoy puede parecer ridícula pudo tener en su momento una finalidad muy concreta.
La Library of Congress conserva una enorme colección de legislación histórica estadounidense y explica cómo las leyes federales se publican y posteriormente se incorporan a recopilaciones jurídicas como los Statutes at Large o el United States Code.
Por eso, cuando encontramos una ley antigua relacionada con una actividad cotidiana aparentemente absurda, merece la pena conocer primero el contexto.
¿De verdad existen leyes sobre cosas absurdas?
Sí, existen normas estadounidenses que pueden resultar sorprendentes vistas desde la actualidad.
Pero hay una diferencia importante entre “una norma resulta extraña” y “en Estados Unidos está prohibido hacer algo absurdo”.
Las listas que aseguran, por ejemplo, que determinadas ciudades prohíben actividades completamente normales suelen mezclar leyes reales, ordenanzas antiguas y afirmaciones sin comprobar.
Además, que una norma aparezca en un código antiguo no significa necesariamente que siga vigente.
Por eso, para investigar una de estas curiosidades hay que comprobar la legislación correspondiente al estado o municipio y la versión actual de la norma.
La Library of Congress dispone de guías jurídicas específicas para los distintos estados y jurisdicciones estadounidenses.
Una de las leyes históricas más curiosas: la coleta de los inmigrantes chinos
Aquí encontramos un ejemplo que sí está documentado históricamente.
Durante el siglo XIX se aprobaron en Estados Unidos distintas normas dirigidas específicamente contra inmigrantes chinos. La Library of Congress explica que San Francisco llegó a aprobar en 1873 una ordenanza que prohibía llevar determinadas trenzas largas, una costumbre asociada a hombres chinos.
También existió una ordenanza de 1870 relacionada con la forma en que los vendedores ambulantes chinos transportaban sus productos.
Hoy estas normas pueden resultar sorprendentes, pero su historia demuestra que algunas de las leyes más extrañas no surgieron simplemente de una ocurrencia extravagante: también fueron utilizadas dentro de conflictos sociales y políticos de la época.
Las leyes cambian constantemente
Otra razón por la que las listas de “leyes ridículas” pueden resultar engañosas es que las leyes no son inmutables.
Una norma puede aprobarse, modificarse, quedar derogada o ser sustituida por otra. Incluso puede seguir apareciendo en determinadas recopilaciones históricas aunque ya no tenga aplicación actual.
La legislación federal, por ejemplo, se publica inicialmente como slip law, posteriormente forma parte de los Statutes at Large y determinadas leyes generales y permanentes se incorporan al United States Code.
Por eso, antes de afirmar que “en Estados Unidos es ilegal hacer X”, hay que preguntarse dónde, cuándo y según qué norma.
Las normas locales son otro mundo
Estados Unidos está formado por 50 estados y numerosas administraciones locales. Cada una puede tener su propio conjunto de normas.
Esto hace que una prohibición existente en una pequeña localidad no pueda presentarse como si fuera una ley aplicable a todo el país.
La diferencia es importante.
Decir “en Estados Unidos está prohibido” puede ser completamente engañoso si la norma solamente afecta a una ciudad concreta.
La propia Library of Congress organiza sus recursos jurídicos por jurisdicciones precisamente porque el derecho estadounidense no funciona como un único código nacional que contenga todas las normas aplicables en cualquier lugar.
Algunas leyes parecen ridículas porque han quedado anticuadas
Una de las características más curiosas del derecho es que algunas normas pueden sobrevivir durante décadas aunque la sociedad haya cambiado completamente.
Imaginemos una regulación creada cuando una determinada actividad era habitual y generaba problemas en las calles. Con el paso del tiempo, esa actividad puede desaparecer, pero la norma puede permanecer hasta que una autoridad decida modificarla o eliminarla.
Esto explica buena parte de las famosas historias sobre leyes “absurdas”.
No necesariamente fueron absurdas cuando se aprobaron.
Simplemente el mundo que las originó dejó de existir.
El problema de las listas virales
Internet está lleno de artículos que aseguran que en determinados estados estadounidenses está prohibido desde llevar cierto tipo de ropa hasta hacer determinadas actividades cotidianas.
El problema es que muchas de esas afirmaciones se repiten durante años sin comprobar si continúan vigentes.
La existencia de una ley debe poder demostrarse mediante una fuente jurídica fiable. La Library of Congress, por ejemplo, mantiene recursos para localizar constituciones, leyes, reglamentos y decisiones judiciales estadounidenses.
Por eso es recomendable desconfiar de cualquier lista que no indique estado, localidad, número de norma o fuente original.
¿Por qué Estados Unidos tiene tantas leyes curiosas?
La explicación está en buena medida en su propia estructura jurídica.
Estados Unidos combina legislación federal con legislación estatal y una enorme cantidad de normas locales. A eso hay que añadir cientos de años de historia legislativa.
El resultado es un enorme patrimonio jurídico en el que conviven normas muy recientes con textos históricos que permiten comprender cómo ha evolucionado la sociedad estadounidense.
La Library of Congress mantiene precisamente colecciones y guías dedicadas a estudiar esa evolución histórica.
Las leyes más ridículas no siempre son las que parecen
La próxima vez que encuentres una lista titulada “Las 50 leyes más absurdas de Estados Unidos”, conviene leerla con cierta cautela.
Algunas historias pueden ser auténticas. Otras pueden proceder de normas antiguas. Algunas pueden ser ordenanzas locales y otras pueden haber sido desmentidas hace años.
Y hay un detalle todavía más interesante: las leyes realmente extrañas suelen tener detrás una historia mucho más curiosa que el titular viral.
Por eso, más que limitarse a recopilar prohibiciones llamativas, merece la pena investigar de dónde proceden, cuándo se aprobaron, a quién afectaban y si siguen vigentes.
Estados Unidos ofrece ejemplos suficientes para elaborar una colección de auténticas rarezas jurídicas sin necesidad de recurrir a leyendas de Internet. Y precisamente ahí está lo interesante: descubrir que algunas normas que parecen completamente inventadas tienen detrás una historia legislativa perfectamente documentada.
